jueves, 12 de septiembre de 2013

Hipoglucemia


Este verano que está a punto de terminar, el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, en colaboración con un laboratorio comercial, ha desarrollado una campaña de información y concienciación destinada a ayudar a las personas diabéticas a identificar los síntomas relacionados con la hipoglucemia.

En el contexto de dicha campaña, se han divulgado un cartel y un marcapáginas que aprovechan la expresividad de los dibujos de un autor de cómic, Paco Roca, motivo por el cual hemos querido referirla en este blog. No se trata de dibujos hechos para la ocasión, sino que son extractos de las viñetas de su excelente obra “Arrugas”, publicada en España por Astiberri Ediciones

Éste es el cartel (como siempre, la imagen puede ampliarse pulsando sobre ella):























La hipoglucemia es un síndrome clínico que se caracteriza por cifras de glucosa en sangre anormalmente bajas. Las células de nuestro organismo necesitan glucosa: por ello, una concentración de glucosa anormalmente baja en la sangre constituye una situación patológica que, de no corregirse, puede tener consecuencias muy graves (en casos extremos, puede incluso llevar a la muerte). La concentración de glucosa en sangre recibe el nombre de glucemia.

Cuando se investiga acerca de los límites inferiores de la glucemia normal, uno se encuentra con la sorpresa de que no hay coincidencia entre los distintos autores: algunos hablan de hipoglucemia refiriéndose a cifras por debajo de 70 mg/dl; otros, reservan el término para cifras por debajo de 45 mg/dl: toda una horquilla en la que el umbral puede fijarse más o menos abajo, más o menos arriba, aparentemente de forma arbitraria. La explicación de esa discrepancia es que la tolerancia a la hipoglucemia de cada uno de nosotros es muy variable, por lo que las cifras que para una persona pueden resultar comprometedoras, para otras personas pueden ser perfectamente tolerables y toleradas.

Por ese motivo, una definición más precisa de hipoglucemia debe incluir la presencia de síntomas. Concretamente, la definición que propone el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina concreta que la hipoglucemia (o glucopenia, que es un término sinónimo) es la “Disminución anormal de la concentración sanguínea, plasmática o sérica de glucosa, de causa diversa, que cursa con síntomas vegetativos, como hambre, sudación, palpitaciones, temblor, ansiedad, cambios del comportamiento, confusión, crisis convulsivas y pérdida del conocimiento”. Esta definición no señala cifras, pero podemos afirmar que es improbable que se presenten síntomas de hipoglucemia si la concentración de glucosa no es, al menos, inferior a 70 mg/dl. 

Puesto que el órgano que más precozmente nota la ausencia de glucosa es el cerebro, algunos de los síntomas más precoces son los que derivan directamente de un anormal funcionamiento (agudo, es decir, en un corto plazo) del mismo. La campaña del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos señala concretamente algunos ellos: confusión, somnolencia, mareo, vértigo, ansiedad, temblores, nerviosismo, cambios de humor, ... Veámoslos, de nuevo, tal como los presenta la campaña, esta vez en formato de marcapáginas (son los mismos que en el cartel, si bien distribuidos de forma vertical):
























Centrar la campaña en los diabéticos tiene su justificación en el hecho de que estos enfermos tienen más posibilidades de padecer el trastorno: puesto que la diabetes se caracteriza, precisamente, por una tendencia a presentar cifras de glucemia elevadas (hiperglucemia), los medicamentos que se les prescriben (ya sea la insulina, o ya sean fármacos de otro tipo) buscan disminuir las cifras de glucemia (son, pues, hipoglucemiantes), por lo que, en algunos casos, pueden condicionar una disminución mayor de la deseable. No en vano una de las principales causas de hipoglucemia es, precisamente, la yatrógena (la yatrogenia es la aparición de alteraciones, complicaciones o problemas en el estado de un paciente, como consecuencia de la actuación profesional sanitaria), derivada de los tratamientos referidos.

La campaña que nos ocupa aconseja a los pacientes diabéticos que hayan experimentado alguno de los síntomas señalados que consulten con su profesional sanitario. En ese mensaje no se concreta a cuál profesional sanitario se refiere, pero, puesto que se trata de relatar unos síntomas para llegar a un diagnóstico, nos parece razonable asumir que el profesional sanitario más adecuado (aquél cuya formación está más orientada hacia esa función, y al cual la propia ley atribuye la capacidad de diagnóstico entre sus competencias profesionales) es el médico, como el propio cartel señala más adelante: “El contenido que se proporciona en esta literatura es información general. En ningún caso debe sustituir ni la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de su médico”.